Redacción Q/I
Newark, NJ.– Una veterana educadora y activista comunitaria de Newark volvió ante las autoridades municipales para reclamar atención a una propuesta de prevención de la violencia juvenil que, según expresó, lleva meses presentando sin recibir una respuesta concreta, mientras nuevos tiroteos continúan afectando a jóvenes de la ciudad.
La oradora
es Sheila Montague, educadora y organizadora comunitaria vinculada desde
hace años a iniciativas dirigidas a niños y jóvenes de Newark. Montague es
fundadora de “Changing The Lens” Together (CTLT) (“Cambiando el enfoque Juntos”)
y ha trabajado como profesora en Essex County College y durante dos décadas
como maestra en las escuelas públicas de Newark. Su trayectoria comunitaria y
su énfasis en la prevención de la violencia juvenil están documentados desde
años anteriores.
Durante su
intervención ante el Concejo Municipal de la ciudad de Newark, Montague recordó
que presentó por primera vez su propuesta “Changing The Lens” Together (CTLT) (“Cambiando
el enfoque Juntos” el pasado 20 de mayo y aseguró que desde entonces ha
regresado reiteradamente a la sala capitalar buscando diálogo y respaldo para
una estrategia de intervención enfocada en jóvenes vulnerables.
“Ustedes ya tienen la propuesta”,
expresó Montague, antes de formular la pregunta central de su intervención: quién
tiene la responsabilidad de responder y cuándo llegará esa respuesta.
La educadora
vinculó su reclamo con recientes hechos de violencia que han golpeado a la
ciudad de Newark. Según manifestó ante el Concejo, un joven murió tras ser
baleado cerca de South Orange Avenue y Littleton Avenue y, aproximadamente 24
horas después, otro menor recibió disparos en las inmediaciones de South 9th
Street y 15th Avenue, perdiendo también la vida.
Montague
sostuvo que las respuestas institucionales no deberían producirse únicamente
después de una tragedia. “La
intervención no puede seguir llegando después de que otro niño se convierta en
una estadística”, planteó durante su exposición.
En uno de
los momentos más emotivos de su intervención, Montague recurrió a referencias
bíblicas para pedir responsabilidad a los dirigentes municipales y recordó que
después de los tiroteos suelen realizarse vigilias, oraciones y homenajes a las
víctimas.
“¿Pero qué
pasa antes de la vigilia? ¿Qué pasa antes del memorial? ¿Qué pasa antes de que
el hijo de alguien se convierta en una fotografía o en una camiseta?”,
cuestionó.
La activista
también utilizó la historia del hip-hop como instrumento educativo y de
expresión juvenil, mencionando a KRS-One, Public Enemy, Mos Def y A Tribe
Called Quest para argumentar que la
cultura, la educación y la comunicación pueden convertirse en herramientas
para conectar con jóvenes que necesitan alternativas.
“El hip-hop no fue solamente música. El
hip-hop fue currículo. Enseñó, desafió y dio voz a los jóvenes”, manifestó.
Montague
cerró su intervención haciendo un llamado a abandonar las rivalidades entre
programas, dirigentes y organizaciones que trabajan con la juventud.
“La
comunidad no es una competencia. Es una colaboración”, expresó, al pedir
que las diferentes iniciativas unan esfuerzos para alcanzar a los jóvenes antes
de que la violencia transforme otra vida en una estadística.


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