Luis A. Quintana reafirma su compromiso con Newark durante su 32.º Desayuno Anual de Unidad y Servicio

Redacción Q/I
Newark, NJ.- En una concurrida y emotiva jornada que reunió a figuras de primer orden de la política estatal y municipal, el Concejal por Acumulación de la ciudad de Newark, Luis A. Quintana, celebró este fin de semana su tradicional 32.º Desayuno Anual, convertido ya en uno de los encuentros comunitarios y políticos de mayor permanencia dentro de la vida cívica de New Jersey. La actividad congregó a una amplia representación de oficiales electos, líderes comunitarios, dirigentes religiosos, empresarios y activistas de distintas ciudades del estado, en un ambiente marcado por el reconocimiento a la trayectoria de servicio público del veterano concejal de origen puertorriqueño, considerado una de las voces latinas de mayor arraigo en el gobierno municipal de Newark. Entre los invitados de honor estuvieron la M. Teresa Ruiz, actual líder de la mayoría en el Senado estatal; el alcalde de Newark, Ras J. Baraka; el concejal del North Ward, Aníbal Ramos Jr.; la concejal Louise Scott-Rountree; el concejal del West Ward, Dupré Kelly; el concejal del East Ward, Michael Silva; así como las aspirantes al Consejo Municipal Josephine Garcia y Juana Lebrón, además de decenas de representantes públicos y líderes comunitarios provenientes de diversos puntos del estado.
El salón, colmado de asistentes, se convirtió en un escenario de respaldo visible hacia Quintana, cuya carrera pública supera ya las tres décadas vinculadas al servicio municipal, a la defensa de las minorías y al fortalecimiento de la representación hispana en Newark. UN MENSAJE DE FE, GRATITUD Y RECONCILIACIÓN POLÍTICA Al tomar la palabra, Quintana inició su intervención agradeciendo a Dios, a su familia, a sus colaboradores y al constante respaldo recibido de la comunidad durante sus más de 30 años de servicio ininterrumpido. Con evidente emoción, el veterano edil expresó que cada etapa de su carrera política ha estado marcada por el compromiso de devolverle a Newark parte de las oportunidades que esta ciudad le brindó desde su llegada. “Newark no es la ciudad donde nací, pero sí es la ciudad que amo; es la ciudad que me abrió las puertas de la oportunidad para servirles”, manifestó Quintana ante una ovación prolongada de los presentes. En lo que fue considerado por muchos asistentes como el momento más trascendental de la mañana, el concejal lanzó además un firme llamado a la unidad, la tolerancia y el respeto mutuo dentro del escenario político local, dejando entrever un tono conciliador incluso hacia sus adversarios electorales.
Lejos de recurrir a ataques partidistas, Quintana sostuvo que quienes hoy compiten o discrepan de sus posiciones deben ser vistos como personas igualmente comprometidas con el bienestar de Newark. “Debemos mirarnos no como enemigos, sino como hombres y mujeres comprometidos con la ciudad que todos amamos”, expresó. Añadió que el verdadero sentido del servicio público no debe medirse por rivalidades temporales, sino por la capacidad de construir una comunidad más humana, más segura y más solidaria. “A ESTA CIUDAD ME GUSTARÍA ENTREGARLE MIS ÚLTIMOS DÍAS” Uno de los pasajes más conmovedores de su discurso se produjo cuando Luis Quintana confesó que Newark representa para él mucho más que el escenario de su vida política: representa el lugar donde ha sembrado sus sueños, sus luchas y su historia personal. Tras recordar que han sido más de 30 años caminando sus calles, defendiendo sus barrios y representando a sus residentes, expresó que su mayor anhelo es seguir sirviendo hasta el final de sus días. “A esta ciudad me gustaría morir y descansar para siempre”, afirmó con voz entrecortada. La frase provocó un prolongado aplauso de pie entre los asistentes, muchos de los cuales reconocen en Quintana a una de las figuras de mayor constancia y cercanía con las comunidades inmigrantes y trabajadoras de Newark. RESPALDO MASIVO DE LA CLASE POLÍTICA Y COMUNITARIA La presencia simultánea de figuras de alto perfil como la senadora M. Teresa Ruiz, el alcalde Ras Baraka y miembros del Concejo Municipal fue interpretada como una clara muestra de reconocimiento institucional hacia el liderazgo acumulado por Quintana a lo largo de tres décadas.
Diversos líderes comunitarios aprovecharon el encuentro para resaltar la trayectoria del concejal como puente entre las instituciones y la población hispana, así como su papel en la apertura de espacios para nuevas generaciones de líderes latinos dentro de la política municipal. El desayuno anual, que comenzó hace 32 años como una sencilla reunión de acercamiento con residentes, ha evolucionado hasta convertirse en un foro de reflexión sobre el presente y futuro de Newark, así como en una plataforma de reafirmación de alianzas políticas y comunitarias. UNA FIGURA HISTÓRICA EN EL SERVICIO MUNICIPAL Luis A. Quintana es reconocido como una de las figuras latinas más influyentes en la historia reciente de Newark. Su carrera ha estado ligada a temas de vivienda, seguridad comunitaria, inclusión inmigrante, apoyo a envejecientes, juventud y fortalecimiento de la convivencia barrial. Su permanencia en el escenario político local durante más de tres décadas ha hecho de este desayuno anual no solo una tradición, sino una especie de termómetro del apoyo comunitario que continúa recibiendo entre residentes, iglesias, comerciantes y organizaciones de base. La edición número 32 dejó claro que, más allá del calendario electoral, Quintana quiso enviar un mensaje específico: que Newark necesita menos confrontación estéril y más espíritu de servicio. Y que después de 30 años de carrera pública, su visión sigue siendo la misma: servir a la ciudad que lo adoptó como uno de los suyos.

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