Redacción Q/I
Santo Domingo, RD.— El maestro Ramón Orlando convirtió la celebración de sus 50 años de trayectoria artística en una gigantesca fiesta de la música dominicana, reuniendo a unas 50 mil personas en el Estadio Olímpico Félix Sánchez durante un espectáculo de aproximadamente ocho horas que se prolongó hasta las 4:00 de la madrugada.
El concierto “50 años:
Ramón Orlando y sus amigos”, celebrado la noche del miércoles 23 de septiembre,
reunió a decenas de artistas de diferentes generaciones. El pianista,
compositor, arreglista, productor y cantante fue el centro de una jornada en la
que tocó piano, cantó, bailó y recorrió el escenario visiblemente emocionado
ante la respuesta del público.
La producción de EW Shows apostó por rescatar la memoria de los años dorados del merengue y mostrar la vigencia del ritmo dominicano, pero también abrió espacio para la salsa, bachata, música típica y baladas, convirtiendo el espectáculo en un recorrido por buena parte de la música popular dominicana de las últimas cinco décadas.
Grandes figuras del
merengue como Sergio Vargas, Fernando Villalona, Eddy Herrera, Milly Quezada,
Miriam Cruz, Los Hermanos Rosario, Pochy Familia y José Virgilio Peña Suazo,
entre muchos otros, participaron en la celebración. También estuvieron
representantes de otras vertientes de la música tropical y popular.
Uno de los momentos que
provocó mayor entusiasmo fue la aparición de Juan Luis Guerra, quien compartió
escenario con Ramón Orlando y puso a cantar al estadio con temas como “Las
Avispas” y “La Bilirrubina”.
La velada tuvo además un
profundo componente familiar. Cuco Valoy, padre de Ramón Orlando y una leyenda
de la música dominicana, estuvo presente en la celebración, representando junto
a su hijo la continuidad de una de las familias musicales más reconocidas del
país. La presencia de Cuco añadió una dimensión especial a una noche dedicada
no solamente a los éxitos del homenajeado, sino también a sus raíces
artísticas.
Ramón Orlando también
mostró su faceta romántica con parte del repertorio de baladas que ha marcado
su carrera, mientras diferentes voces invitadas se incorporaron al recorrido
musical. El espectáculo recordó igualmente a figuras fallecidas de la música
dominicana, provocando momentos de nostalgia entre un público que acompañó las
canciones.
La celebración permitió
reencontrar sobre un mismo escenario a intérpretes relacionados con diferentes
épocas de la carrera del maestro y confirmó la dimensión de Ramón Orlando como
músico integral: pianista, compositor, arreglista, director, productor y
cantante.
La fiesta comenzó alrededor de las 8:00 de la noche y se extendió durante unas ocho horas. El público permaneció hasta la madrugada mientras Ramón Orlando continuaba alternando el piano con el canto y compartiendo escenario con sus invitados.
Después de medio siglo
escribiendo, arreglando, produciendo e interpretando música, Ramón Orlando
cerró su celebración acompañado por colegas, amigos y varias generaciones de
artistas. “El Venao” fue el tema encargado de poner punto final a la extensa
jornada musical.


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