Redacción Q/I
Trenton, NJ.— La gobernadora de New Jersey, Mikie Sherrill, exigió la renuncia del vicegobernador Dale G. Caldwell y le concedió hasta este viernes 25 de septiembre para abandonar el cargo, luego de que una investigación independiente determinara que incurrió en violaciones graves y reiteradas de las políticas estatales.
El informe
fue elaborado por la firma Lowenstein Sandler LLP, contratada por la Oficina
del Gobernador para investigar una denuncia anónima recibida en mayo. La
investigación concluyó que quedó sustentada una violación de la política
estatal contra la discriminación laboral, al determinar que Caldwell realizó un
comentario de naturaleza sexual hacia una empleada después de que una amiga de
esta rechazara un acercamiento romántico suyo. Los investigadores calificaron
la conducta como acoso sexual.
La
investigación también sustentó violaciones éticas relacionadas con la presencia
de invitados personales de Caldwell en eventos con entradas sin la autorización
o reembolso correspondiente, así como gestiones para favorecer con una
promoción a una empleada estatal con quien mantenía una relación sentimental.
Sherrill afirmó que los hallazgos reflejan un patrón de comportamiento incompatible con los estándares de su administración y sostuvo que las faltas éticas continuaron pese a advertencias y capacitaciones previas. La gobernadora consideró particularmente preocupante el hallazgo relacionado con acoso sexual y reclamó la salida de Caldwell.
Caldwell
ha negado parte de las acusaciones. Sus abogados rechazaron las tres
conclusiones principales del informe y sostienen que una revisión completa de
las evidencias demostraría que las determinaciones de los investigadores
exceden lo que, a su juicio, puede establecerse con las pruebas disponibles.
La situación
coloca a la administración Sherrill ante una importante crisis política apenas
meses después de asumir el gobierno estatal. Caldwell, además de
vicegobernador, ejerce como secretario de Estado de New Jersey.
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