BARAKA Y DiVINCENZO: VIEJAS TENSIONES SACUDEN DE NUEVO EL PODER POLÍTICO DE ESSEX

Redacción Q/I
Newark, NJ.— Una disputa por impuestos y propiedades exentas ha vuelto a colocar frente a frente al alcalde de Newark, Ras J. Baraka, y al ejecutivo del Condado de Essex, Joseph N. DiVincenzo Jr., dos figuras que durante más de una década han combinado diferencias políticas con períodos de cooperación institucional. El nuevo enfrentamiento comenzó cuando Baraka sostuvo que los contribuyentes de Newark soportan una carga desproporcionada debido, entre otros factores, a las propiedades del condado que están exentas de impuestos.
Según el alcalde, Essex County posee 55 propiedades exentas en Newark con un valor tasado de aproximadamente $717.2 millones, entre ellas instalaciones gubernamentales, educativas, judiciales y recreativas. DiVincenzo respondió públicamente rechazando ese planteamiento y defendiendo la administración fiscal del condado. Argumentó que son los propietarios residenciales y comerciales quienes pagan los impuestos correspondientes al condado a través del municipio y cuestionó, a su vez, varios aspectos de las finanzas de Newark, incluidos la revaluación de propiedades, los pagos PILOT y el manejo de determinadas obligaciones fiscales. También recordó la participación del condado en el financiamiento de $120 millones que permitió acelerar el reemplazo de tuberías de plomo en Newark.
La controversia adquiere una dimensión política por los antecedentes entre ambos dirigentes. En 2014, DiVincenzo respaldó a Shavar Jeffries en la disputada elección municipal de Newark, mientras Baraka construyó una campaña que cuestionaba abiertamente la influencia de la estructura política tradicional. Baraka terminó ganando aquella elección. Con los años, sin embargo, las diferencias dieron paso a etapas de cooperación. Esa relación volvió a ser puesta a prueba cuando Baraka buscó la nominación demócrata para gobernador y la organización demócrata del Condado de Essex respaldó a Mikie Sherrill. Los registros electorales oficiales muestran a Sherrill bajo la denominación del Essex County Democratic Committee, mientras Baraka compitió bajo “Reimagine NJ”. Tras las primarias, Baraka respaldó públicamente a Sherrill y apareció junto a DiVincenzo y otros dirigentes demócratas, evidenciando entonces una recomposición política. Pero el intercambio actual elevó nuevamente la temperatura. DiVincenzo incluso hizo referencia a las aspiraciones estatales de Baraka y le pidió actuar como un “statesman”, mientras aseguró que su puerta permanece abierta para dialogar sobre soluciones. Más allá de las diferencias personales o políticas, el debate plantea una cuestión concreta para Newark: cómo distribuir de manera equitativa la carga fiscal de una ciudad que alberga numerosas instalaciones públicas y propiedades exentas de impuestos. La controversia no demuestra por sí sola una ruptura política definitiva entre Baraka y DiVincenzo. Sí confirma que una relación marcada por la competencia desde 2014 atraviesa nuevamente un momento de fuerte tensión, esta vez con los impuestos, las finanzas municipales y el futuro político de Newark y Essex County en el centro del debate.

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