La diáspora dominicana despide a Luis E. Encarnación, una vida ligada al servicio y la política

Redacción Q/I Newark, NJ. — La comunidad dominicana en Estados Unidos está de luto por el fallecimiento de Luis E. Encarnación, veterano dirigente político oriundo de San Cristóbal, cuya vida estuvo estrechamente vinculada al servicio público, la actividad partidaria y las relaciones con la diáspora dominicana. Encarnación falleció el pasado 11 de agosto, dejando tras de sí una trayectoria que sus familiares, amigos y compañeros recuerdan no solamente por las responsabilidades que desempeñó, sino por una personalidad caracterizada por la sencillez, el trato afable y su facilidad para cultivar amistades. Su partida ha provocado numerosas expresiones de pesar, particularmente entre dirigentes y miembros del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en Nueva Jersey, donde mantuvo durante años estrechos vínculos políticos, sociales y personales.
De San Cristóbal a una vida de servicio Nacido en San Cristóbal, Encarnación perteneció a una generación de dominicanos que hizo de la política una parte importante de su vida pública. Su trayectoria estuvo ligada durante décadas al PLD y posteriormente a las estructuras políticas de esa organización entre los dominicanos residentes en Estados Unidos. Más allá de posiciones partidarias, quienes compartieron con él destacan que conservó siempre una profunda identificación con la República Dominicana y un especial afecto por San Cristóbal, ciudad donde mantuvo durante años su residencia en la calle Capotillo. En Estados Unidos continuó relacionado con los asuntos nacionales y con diferentes sectores de la comunidad dominicana, participando en actividades políticas, comunitarias y encuentros de la diáspora.
El hombre detrás del dirigente político Las reacciones producidas tras conocerse su fallecimiento reflejan una característica común: quienes hablan de Luis E. Encarnación terminan recordando más al ser humano que al político. El comunicador Rafael González, quien compartió con él en numerosas ocasiones, lo describió como un hombre alegre, sencillo y de buen corazón.
Para González, su muerte significa la pérdida de una persona cuya capacidad para compartir y relacionarse con los demás trascendía los espacios políticos. “Más allá del político y el diplomático, hoy perdemos a un ser humano que dejó huellas en quienes tuvimos la oportunidad de conocerlo”, expresó al manifestar sus condolencias a la familia. Ese aspecto humano también fue destacado por dirigentes del PLD en Nueva Jersey.
Marcos Montilla, presidente regional de esa organización política en el estado, señaló que Encarnación mantuvo durante su vida un firme compromiso con su país y con los ideales que defendió. “Nos queda su ejemplo, sus enseñanzas y los momentos compartidos”, expresó Montilla al definir su fallecimiento como una pérdida dolorosa para sus compañeros y allegados. De igual manera, Tito Báez, delegado del PLD ante la Junta Central Electoral (JCE) en Nueva Jersey, recordó a Encarnación como un compañero respetado y un hombre con quien siempre era posible conversar independientemente de las diferencias políticas. “Su calidad humana trascendía cualquier diferencia política”, manifestó. Una ausencia que también se siente en San Cristóbal La noticia ha tenido igualmente repercusión entre familiares y relacionados de San Cristóbal, provincia con la cual Encarnación mantuvo fuertes vínculos durante toda su vida. Para quienes lo conocieron desde sus años en República Dominicana, su fallecimiento representa el cierre de un capítulo protagonizado por un hombre que permaneció conectado con sus raíces aun después de establecer importantes relaciones políticas y comunitarias fuera del país. Ese vínculo con su tierra natal formó parte de una identidad que nunca abandonó: la de un dominicano orgulloso de sus orígenes y permanentemente interesado en los acontecimientos de su nación. Nueva Jersey le dará el último adiós Sus familiares Linnette Encarnación, George Encarnación y Luis Encarnación hijo informaron que las honras fúnebres tendrán lugar el martes 18 de agosto, entre las 10:00 de la mañana y las 12:00 del mediodía, en Whigham Funeral Home, localizado en 580 Dr. Martin Luther King Jr. Blvd., Newark, NJ 07102. Concluido el velatorio, el cortejo partirá aproximadamente a las 12:30 de la tarde hacia Holy Cross Cemetery & Mausoleum, en North Arlington, NJ, donde sus restos recibirán sepultura. Será el momento de la despedida física, pero también una oportunidad para que familiares, compañeros y amigos se reúnan alrededor de los recuerdos construidos durante toda una vida. Porque detrás del dirigente político estuvo el amigo; detrás del hombre vinculado al servicio público estuvo el dominicano que nunca perdió sus raíces; y detrás de las posiciones y responsabilidades estuvo, según coinciden quienes lo conocieron, un hombre sencillo, alegre y de buen corazón. Con Luis E. Encarnación se marcha una figura conocida por varias generaciones de dirigentes dominicanos en Estados Unidos. Permanecen sus recuerdos, las amistades cultivadas y la huella personal dejada entre quienes compartieron con él.

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