Redacción Q/I
Bogotá, COLOMBIA.– La tragedia provocada por el devastador terremoto de magnitud 7.4 que golpeó el occidente de Colombia ha generado una amplia corriente de solidaridad internacional, con gobiernos y dirigentes de América Latina, Estados Unidos y Europa expresando condolencias y ofreciendo asistencia al pueblo colombiano.
El terremoto, ocurrido el 10 de agosto con epicentro próximo a San José del Palmar, Chocó, dejó destrucción en diferentes regiones del país y fue percibido también fuera de las fronteras colombianas. Las autoridades continuaban este miércoles las operaciones de búsqueda mientras el balance alcanzaba 265 fallecidos, cerca de 500 desaparecidos y más de 3,700 heridos, según Reuters.
Abinader: “República Dominicana está junto a Colombia”
El presidente dominicano, Luis Abinader, expresó en nombre del pueblo de la República Dominicana su “más profunda solidaridad” con Colombia y manifestó sus condolencias a las víctimas y sus familiares.
“Nuestros pensamientos y oraciones están con las víctimas, sus familias y todas las comunidades que atraviesan estos momentos difíciles”, expresó el mandatario, según la declaración suministrada.
Abinader aseguró además que República Dominicana está junto a Colombia y permanece dispuesta a brindar el apoyo y la asistencia que sean necesarios.
La Cancillería dominicana también lamentó las víctimas y los daños provocados por el terremoto e informó que seguía atentamente la evolución de la emergencia.
Estados Unidos, Panamá y Brasil ofrecen respaldo
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, señaló que Washington monitorea la emergencia y está preparado para apoyar al pueblo colombiano.
Desde Panamá, el presidente José Raúl Mulino manifestó igualmente su solidaridad y aseguró que su Gobierno está dispuesto a colaborar dentro de sus posibilidades.
El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva comunicó que Brasil permanece a disposición de Colombia para proporcionar el apoyo que resulte necesario.
América Latina se moviliza
La presidenta peruana Keiko Fujimori lamentó profundamente las pérdidas y transmitió sus condolencias a las familias afectadas, mientras manifestó al Gobierno colombiano la disposición de Perú para colaborar.
El presidente chileno José Antonio Kast recordó la experiencia de su país frente a grandes terremotos y aseguró que Chile está disponible para ayudar en aquello que Colombia necesite.
Desde Ecuador, el presidente Daniel Noboa ofreció una respuesta concreta: 47 rescatistas, perros especializados y equipos con capacidad para operar durante siete días, según la información suministrada, a disposición de Colombia para apoyar las operaciones de emergencia.
Venezuela anunció igualmente su disposición a enviar grupos de rescate y ayuda humanitaria, mientras dirigentes venezolanos expresaron solidaridad con las víctimas y las comunidades damnificadas.
España y Europa se solidarizan
Desde España, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, transmitió su solidaridad y afecto al pueblo colombiano, señalando que sus pensamientos permanecen con las víctimas, sus familiares y todos los afectados.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, informó además que los servicios consulares estaban movilizados para asistir a ciudadanos españoles presentes en Colombia.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, expresó igualmente solidaridad y anunció, según la información suministrada, la movilización del servicio europeo de observación satelital Copernicus para contribuir a las operaciones relacionadas con la emergencia.
Colombia no está sola
Las expresiones diplomáticas comienzan a traducirse también en asistencia internacional sobre el terreno. Reuters confirmó que equipos procedentes de México y Perú se encontraban entre la ayuda internacional llegada a Colombia mientras continuaban las operaciones de rescate.
La magnitud de la catástrofe obliga ahora a pasar de las palabras a las acciones.
Colombia necesitará rescatistas, asistencia médica, alimentos, agua, refugios temporales y posteriormente miles de millones destinados a reconstruir viviendas, hospitales, escuelas, carreteras y otras infraestructuras afectadas.
Pero en las primeras horas de una tragedia de esta dimensión existe también algo que posee un enorme valor para las víctimas: saber que no están solas.
Desde Santo Domingo hasta Washington; desde Panamá, Quito, Lima, Santiago y Brasilia hasta Madrid y Bruselas, el mensaje que comienza a recorrer el mundo es uno:
Colombia está de luto, pero Colombia no está sola.
Mientras los rescatistas continúan buscando entre los escombros y miles de familias lloran a sus seres queridos, la solidaridad internacional ofrece una señal de esperanza frente a una de las mayores tragedias naturales que ha golpeado recientemente al país sudamericano.
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