La diáspora dominicana reafirma su orgullo en la Gran Parada del Bronx pese a menor asistencia

Redacción Q/I
El Bronx, NY.– Miles de dominicanos y representantes de diversas organizaciones comunitarias se congregaron este domingo en la tradicional Gran Parada Dominicana del Bronx, una de las manifestaciones culturales más emblemáticas de la diáspora quisqueyana en los Estados Unidos, reafirmando su identidad, sus raíces y el importante aporte que la comunidad continúa realizando al desarrollo económico, social y cultural de la ciudad de Nueva York. La celebración, que este año alcanzó su trigésima séptima edición, convirtió nuevamente la emblemática avenida Grand Concourse en un escenario de música, color, folklore y patriotismo, donde ondearon miles de banderas dominicanas mientras comparsas, grupos folclóricos, carrozas y organizaciones comunitarias desfilaban ante cientos de familias que acudieron para compartir una jornada de unidad y orgullo nacional. Aunque el ambiente estuvo cargado de entusiasmo, varios asistentes y observadores coincidieron en que la actividad registró una asistencia menor en comparación con años anteriores. También señalaron algunos desafíos logísticos y organizativos que, según expresaron, representan oportunidades para fortalecer futuras ediciones de uno de los eventos culturales más importantes de la comunidad dominicana en el exterior.
La parada fue organizada por el reconocido líder comunitario Felipe Febles, quien durante décadas ha impulsado esta celebración con el propósito de preservar las tradiciones dominicanas entre las nuevas generaciones nacidas en los Estados Unidos y fortalecer los lazos entre la diáspora y la República Dominicana. Durante la ceremonia inaugural participaron importantes líderes políticos y comunitarios, entre ellos el congresista Adriano Espaillat, el cónsul general de la República Dominicana en Nueva York, Jesús “Chu” Vásquez, el Gran Mariscal Roberto Rojas, la fiscal del condado de El Bronx Darcel D. Clark, así como el presidente de la Asociación de Bodegueros Unidos de América (UBA), Radhamés Rodríguez. Cada uno destacó el crecimiento de la comunidad dominicana en Estados Unidos y su contribución en áreas como la educación, los pequeños negocios, el servicio público, la cultura, la política y el emprendimiento, resaltando además el papel que desempeña la diáspora como puente permanente entre ambos países. Uno de los momentos más comentados de la jornada fue la llegada del alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, quien realizó un recorrido por varias cuadras del desfile acompañado por un amplio dispositivo de seguridad integrado por agentes de la Policía de Nueva York (NYPD), mientras un helicóptero sobrevolaba el área durante parte de su visita. El ejecutivo municipal dirigió un breve mensaje en el que reconoció las contribuciones históricas de los dominicanos al crecimiento de Nueva York y posteriormente saludó a decenas de asistentes. Durante su recorrido recibió muestras de respaldo de numerosos participantes, aunque también se registraron algunas expresiones de rechazo por parte de un reducido grupo de presentes, reflejando el ambiente político diverso que caracteriza a la ciudad. El desfile inició en la intersección de la calle 181 con Grand Concourse y concluyó en la calle 165, recorriendo uno de los corredores históricos del condado de El Bronx. El tradicional corte de cinta tuvo lugar alrededor de la 1:00 de la tarde frente a la tarima principal ubicada en la calle 176, dando paso oficialmente al desfile de aproximadamente treinta carrozas, agrupaciones folclóricas, clubes deportivos, organizaciones juveniles, instituciones comunitarias y representantes de distintos sectores de la diáspora.
La edición de este año estuvo dedicada de manera especial a la provincia de San Cristóbal, resaltando su riqueza histórica, cultural y deportiva, al tiempo que rindió un emotivo homenaje póstumo al inolvidable merenguero Rubby Pérez, cuya trayectoria artística dejó una huella imborrable en la música dominicana y en el corazón de millones de admiradores dentro y fuera del país. Más allá del desfile, la Gran Parada Dominicana del Bronx continúa consolidándose como un símbolo de identidad para los dominicanos residentes en Estados Unidos. Cada edición representa una oportunidad para fortalecer el sentido de pertenencia, promover la cultura nacional y proyectar el legado de una comunidad que ha sabido integrarse exitosamente a la sociedad estadounidense sin perder el orgullo por sus raíces.
El evento volvió a demostrar que la diáspora dominicana sigue siendo una de las comunidades hispanas más dinámicas e influyentes de Nueva York, manteniendo vivas sus tradiciones mientras continúa aportando al desarrollo económico, cultural y social de la ciudad que hoy considera también su hogar.

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