Tensión en centro de detención de Newark desata protestas y denuncias contra ICE

Redacción Q/I
Newark, NJ — Un nuevo episodio de confrontación entre agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), manifestantes y legisladores ha intensificado el debate sobre las condiciones de detención en el centro de Delaney Hall, donde continúan protestas y una huelga de hambre por parte de los detenidos. Durante el fin de semana del Día de los Caídos, se registró un enfrentamiento significativo en las afueras del centro, en el que, según denuncias oficiales, un senador federal fue rociado con gas pimienta por agentes de ICE. La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, calificó la acción como “fuera de control” y cuestionó la actuación de las autoridades federales, señalando que no contribuyó a mantener la paz, sino a escalar la tensión. Las protestas se han mantenido durante varios días, mientras detenidos dentro de la instalación han iniciado una huelga de hambre y laboral denunciando condiciones inhumanas, incluyendo mala alimentación, falta de atención médica y restricciones en las visitas. Desde tempranas horas del martes, agentes de ICE fueron desplegados en la zona, mientras manifestantes coreaban consignas exigiendo justicia y el cierre del centro. Al menos una persona fue arrestada, y videos difundidos muestran a agentes empujando a manifestantes y retirando equipos de amplificación utilizados en la protesta.
El senador federal Andy Kim, quien estuvo presente en el lugar, denunció que en lugar de dialogar sobre las condiciones denunciadas, las autoridades respondieron con fuerza, incluyendo el uso de vehículos blindados y agentes armados. El legislador afirmó que lo ocurrido representa una falta de rendición de cuentas y un incumplimiento de los principios constitucionales. A las críticas se sumó la congresista Analilia Mejia, quien calificó como inhumanas las condiciones dentro del centro de detención. Asimismo, funcionarios locales como el comisionado del condado de Essex, Brendan Gill, insistieron en la necesidad de garantizar el debido proceso y el respeto a los derechos de los detenidos. Organizaciones de derechos migratorios también denunciaron posibles represalias por parte de ICE. Un caso señalado involucra a un detenido que, según testimonios, habría sido trasladado por la fuerza tras cuestionamientos sobre las protestas. Estos hechos provocaron bloqueos en las vías cercanas por parte de manifestantes que intentaban evitar traslados a instalaciones desconocidas. La American Civil Liberties Union (ACLU) criticó duramente la actuación de las autoridades federales, señalando que la huelga de hambre no es un hecho aislado, sino parte de un patrón de abusos sistemáticos dentro del sistema de detención migratoria. Mientras tanto, la gobernación estatal evalúa posibles acciones para limitar la expansión de centros de detención en Nueva Jersey y continúa coordinando esfuerzos con representantes federales, en medio de un creciente llamado político y social para el cierre definitivo de Delaney Hall.

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