Agencias Q/I
Asturias, España.- En su representación, recibió su hijo Manuel Corripio, quien destacó carácter emprendedor de su progenitor, el que conserva a sus 92 años
El empresario José Luis “Pepín” Corripio Estrada recibió el premio “Álvarez Margaride” a la Trayectoria Empresarial en su decimoquinta edición, durante un emotivo acto efectuado en el Real Club Astur de Regatas, en la ciudad de Gijón (Asturias, España).
En representación, participó su hijo Manuel Corripio, quien destacó el carácter emprendedor de su progenitor, quien se conserva a sus 92 años sin contemplar el retiro.
El jurado de este reconocimiento ha considerado a Corripio como un ilustre ejemplo de emprendimiento asturiano en Hispanoamérica. Nacido en la localidad de Arroes (Villaviciosa) en 1934, Pepín Corripio emigró a temprana edad desde Asturias y, tras dar continuidad al negocio familiar, lideró una expansión que ha transformado la empresa en un conglomerado que actualmente genera empleo a más de 14.000 personas.
A pesar de que su trayectoria y el arraigo de su actividad comercial se han desarrollado durante más de un siglo en la República Dominicana, Corripio Estrada ha mantenido de forma permanente sus vínculos con el Principado.
Durante el acto, el presidente del Principado, Adrián Barbón, destacó el ejemplo de perseverancia y compromiso que representa el empresario.
Asistieron, además, el presidente de la Junta General del Principado de Asturias, Juan Cofiño; la alcaldesa de Gijón; la presidenta de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE), María Calvo, así como una delegación de más de 150 empresarios de la región.
El galardón, consolidado como uno de los de mayor prestigio en el entorno económico de la comunidad, fue instaurado por iniciativa de la Asociación Asturias Patria Querida (APQ) y Sabadell Herrero, con el objetivo de reconocer el esfuerzo, la capacidad de innovación y el carácter emprendedor de personas o instituciones que mantengan una estrecha vinculación empresarial, económica o social con Asturias. Tony Raful, embajador de República Dominicana en España, tuvo a su cargo la presentación de la semblanza del homenajeado.
En opinión del poeta, desde muy joven, Pepín Corripio aprendió que el éxito no es un golpe de suerte, sino una suma paciente de disciplina, visión, prudencia, esfuerzo y confianza.
Se formó en el Colegio Dominicano de La Salle, donde mostró una temprana inclinación por la comunicación y el periodismo. Allí dirigió el periódico estudiantil, como si desde entonces la palabra impresa y la libertad de expresión fueran a ocupar un lugar decisivo en su destino.
Integrado luego en los negocios iniciados por su padre, Pepín Corripio asumió con lucidez el reto de expandir, diversificar y modernizar aquella obra familiar. Dijo que Pepín Corripio no ha sido únicamente un empresario exitoso, sino también un constructor de confianza. “En sociedades como las nuestras, donde el desarrollo económico necesita instituciones fuertes, diálogo y estabilidad, hay figuras que trascienden el perímetro de sus empresas. Pepín Corripio es una de ellas. A lo largo de décadas, su palabra ha sido escuchada con respeto por sectores diversos de la comunidad productiva”.
0 Comentarios