EE.UU. flexibiliza envío de petróleo a Cuba y exige reformas profundas en la isla

Redacción Q/I
Washington, D.C.– El Gobierno de Estados Unidos anunció este miércoles una flexibilización parcial del veto que impedía las exportaciones de petróleo venezolano hacia Cuba, aunque el secretario de Estado, Marco Rubio, condicionó la medida a un cambio “drástico” en el modelo político y económico de la isla. La decisión se produce tras el bloqueo impuesto luego de la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro el pasado 3 de enero en Caracas, operación que fue defendida por Rubio durante la cumbre de la Comunidad del Caribe (CARICOM), celebrada en San Cristóbal y Nieves. En ese encuentro, varios líderes regionales expresaron preocupación por el impacto que la crisis cubana podría tener en el equilibrio político y social del Caribe. Tras la caída de Maduro, Washington bloqueó rápidamente los envíos de crudo venezolano a Cuba, que dependía de ese suministro para cubrir cerca de la mitad de sus necesidades energéticas. La interrupción agravó la ya severa escasez de combustible en la isla y profundizó los apagones eléctricos que afectan a la población desde hace meses. El Departamento del Tesoro informó ahora que permitirá exportaciones de petróleo venezolano destinadas al sector privado cubano, tanto para fines comerciales como humanitarios. No obstante, Rubio advirtió que las sanciones se restablecerán si el combustible termina en manos del gobierno o de los estamentos militares, que controlan sectores clave de la economía cubana. “Cuba necesita cambiar. Necesita cambiar drásticamente porque es su única oportunidad para mejorar la calidad de vida de su pueblo”, declaró Rubio ante la prensa. Añadió que Estados Unidos vería con buenos ojos reformas que abran espacio a la libertad económica y, eventualmente, política para los ciudadanos cubanos. El jefe de la diplomacia estadounidense calificó la situación actual en Cuba como posiblemente la peor desde la revolución encabezada por Fidel Castro en 1959, atribuyendo la responsabilidad directa a las autoridades de La Habana. La tensión diplomática se incrementó luego de que Cuba informara sobre la muerte de cuatro personas que viajaban en una lancha rápida con matrícula de Florida. Rubio afirmó que Washington analiza el incidente y que responderá “en consecuencia”. Durante la cumbre regional, líderes caribeños como el primer ministro de Jamaica, Andrew Holness, y el primer ministro de San Cristóbal y Nieves, Terrance Drew, advirtieron que una prolongada crisis humanitaria en Cuba podría generar efectos desestabilizadores en toda la región. En paralelo, Canadá anunció una ayuda de ocho millones de dólares canadienses para apoyar a Cuba ante la escasez de combustible y los cortes eléctricos continuos. En relación con Venezuela, Rubio sostuvo que el país sudamericano ha logrado avances “sustanciales” tras la captura de Maduro y aseguró que la prioridad de Estados Unidos fue evitar una migración masiva y un brote de violencia regional. Según indicó, la nueva etapa en Venezuela debería conducir a “elecciones justas y democráticas”, aunque no precisó un calendario específico. Washington ha trabajado desde entonces con la presidenta interina Delcy Rodríguez, quien ha expresado apertura hacia compañías petroleras estadounidenses. El presidente Donald Trump ha manifestado respaldo a esa transición, aunque también ha advertido sobre posibles medidas adicionales si no se cumplen los compromisos establecidos. Rubio sostuvo además una reunión bilateral con el primer ministro haitiano Alix Didier Fils-Aime, en medio del proceso de transición política en Haití tras el traspaso de poder respaldado por Estados Unidos, en un contexto marcado por la violencia de pandillas y la falta de elecciones.

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