Centro de ayuda de emergencia amplía sus instalaciones para atender a personas sin hogar y de bajos ingresos

Redacción Q/I

Newark, NJ. El Centro Newark Emergency Services for Families, ubicado sobre Broad Street, ampliará y renovará sus instalaciones con el objetivo de fortalecer la atención a residentes sin hogar y de bajos ingresos en la ciudad y el condado de Essex.

La Newark Zoning Board of Adjustment aprobó por unanimidad (7-0) la propuesta de la organización durante su reunión del jueves 18 de diciembre, autorizando la expansión del centro de asistencia de emergencia que ofrece alimentos preparados y ropa a personas vulnerables.

Con 47 años de servicio en la ciudad más grande del estado, Newark Emergency Services for Families brinda apoyo a individuos y familias que enfrentan crisis, proporcionando alimentos de emergencia, vestimenta, albergue, asistencia con servicios públicos, renta y otras necesidades básicas. La organización también opera un centro de acceso diario para personas sin hogar, donde pueden ducharse, recibir una comida caliente y obtener ropa. La concejal del Distrito Central, Amina Bey, funge como directora ejecutiva de la entidad.

“Esto es exactamente lo que decimos que queremos proteger: la capacidad de contar con espacios como este dentro de nuestra comunidad, mientras el centro de la ciudad crece a lo largo del South Broad Street”, expresó el abogado Calvin Souder, representante legal de la organización. “Si alguna vez hubo algo verdaderamente para la comunidad, es esto”.

La ampliación comprenderá los números 982 y 984 de Broad Street, localizados en el centro de Newark, entre las calles West Kinney y Court, en una zona rodeada de edificios comerciales y viviendas multifamiliares. El director financiero de la organización, Calvin Hayes, indicó que numerosos miembros de la comunidad dependen del centro para recibir alimentos, ropa y asistencia general.

“Buscamos ampliar y renovar espacios dentro de nuestras instalaciones actuales para ofrecer mejores servicios, con áreas más modernas y limpias que nos permitan seguir atendiendo al público en general”, señaló Hayes, al precisar que la expansión no implicará la creación de nuevos programas.

El arquitecto del proyecto, Mark Bess, explicó que actualmente existe un muro divisorio entre el edificio operativo en el 982 Broad St. y un local comercial vacío en el 984 Broad St. El plan contempla abrir una conexión entre ambos espacios para integrarlos funcionalmente.

El inmueble, con capacidad para atender a unas 20 personas, cuenta con dos áreas de lavandería, comedor, duchas accesibles para hombres y mujeres, baños, cocina y oficinas administrativas. Con la ampliación, se incorporarán aproximadamente 2,000 pies cuadrados adicionales.

“No estamos construyendo hacia arriba ni hacia afuera; simplemente ocupamos espacio adicional para ampliar servicios que ya existen”, puntualizó Bess. El rediseño permitirá habilitar una sala de espera con capacidad aproximada para 50 personas.

John McDonough, planificador del solicitante, describió el proyecto como una reorganización interna para optimizar la atención. “No se trata de intensificar operaciones, sino de mejorar y fortalecer un servicio que ha estado presente durante décadas en esta comunidad”, afirmó.

Los miembros de la junta de zonificación respaldaron la propuesta de forma unánime. Katiria Cobian calificó la solicitud como “directa y necesaria”, mientras que David Comesañas destacó la relevancia del proyecto en una época del año especialmente sensible para poblaciones que requieren apoyo continuo.

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