Tribunal Supremo evaluará intento de eliminar ciudadanía por nacimiento y genera inquietud entre miles de dominicanos

Redacción Q/I
Nueva York, NY.— El Tribunal Supremo de los Estados Unidos se prepara para escuchar este jueves uno de los casos más controvertidos en materia migratoria de los últimos años, al analizar la petición impulsada por el presidente Donald Trump para eliminar la ciudadanía por nacimiento a hijos de inmigrantes indocumentados y de portadores de visas temporales. La medida, firmada mediante orden ejecutiva durante los primeros días del actual mandato presidencial, busca reinterpretar el alcance de la Enmienda 14 de la Constitución de Estados Unidos, la cual ha sido históricamente entendida como garante de la ciudadanía automática a toda persona nacida en territorio estadounidense, con excepciones limitadas como hijos de diplomáticos extranjeros.
Sin embargo, la orden fue bloqueada temporalmente a nivel nacional por tribunales federales, que consideraron que la disposición podría ser inconstitucional. Ahora, el máximo tribunal deberá determinar si dicha acción ejecutiva se ajusta al marco constitucional y a precedentes legales establecidos desde finales del siglo XIX. El caso tiene implicaciones directas para cientos de miles de familias inmigrantes, incluyendo una significativa población dominicana en Estados Unidos. De acuerdo con estimaciones del Migration Policy Institute, cerca de 255,000 bebés al año podrían verse afectados si la propuesta llegara a implementarse. Diversos expertos legales han señalado que todos los tribunales que han evaluado previamente la medida han coincidido en declararla ilegal, lo que añade incertidumbre sobre la viabilidad de la petición ante el Supremo. Por su parte, el presidente Trump ha defendido la iniciativa argumentando que la ciudadanía por nacimiento fue concebida tras la Guerra Civil exclusivamente para proteger a los hijos de esclavos liberados, y no para personas que, según su postura, buscan obtener beneficios migratorios mediante el nacimiento de sus hijos en territorio estadounidense. A través de declaraciones públicas, el mandatario también ha sostenido que Estados Unidos es una excepción global en esta práctica, aunque registros internacionales indican que más de treinta países reconocen algún tipo de ciudadanía por nacimiento. El debate que se desarrollará ante el Tribunal Supremo no solo pondrá a prueba los límites de la interpretación constitucional, sino que también reavivará una discusión nacional sobre inmigración, derechos civiles y el alcance del poder ejecutivo en Estados Unidos.

Publicar un comentario

0 Comentarios