Santo Domingo, R.D.— El presidente de la República
Dominicana, Luis Abinader, anunció que ha autorizado al gobierno de Estados
Unidos a operar temporalmente dentro de áreas restringidas del país como parte
de un esfuerzo conjunto para combatir el narcotráfico. La decisión fue dada a
conocer en compañía del secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth,
quien visitó Santo Domingo para reunirse con las principales autoridades
militares y políticas del país.
Según explicó Abinader, Estados Unidos podrá por tiempo
limitado reabastecer aeronaves, transportar equipos y personal técnico dentro
de la Base Aérea de San Isidro y el Aeropuerto Internacional Las Américas. Se
trata del primer acuerdo público de esta magnitud entre Washington y una nación
caribeña desde que EE.UU. intensificó operaciones contra presuntas
embarcaciones de narcotráfico a partir de septiembre, las cuales han dejado al
menos 83 personas fallecidas.
Hegseth calificó a la República Dominicana como un “líder
regional” dispuesto a enfrentar desafíos complejos, destacando que su país
respetará la soberanía dominicana durante el despliegue de personal militar y
aeronaves. No ofreció detalles adicionales sobre la operación. Abinader subrayó
que el alcance del acuerdo es “técnico, limitado y temporal”, con el objetivo
de reforzar la protección aérea y marítima mantenida por las Fuerzas Armadas
del país.
Tras la conferencia de prensa —sin preguntas permitidas—,
la Presidencia dominicana informó que varias aeronaves KC-135 apoyarán misiones
de patrullaje aéreo mediante reabastecimiento en vuelo, ampliando la capacidad
para monitorear e interceptar actividades ilícitas en una extensa área marítima
y aérea. Además, aviones C-130 Hercules facilitarán evacuaciones aeromédicas,
operaciones contra incendios, reconocimiento meteorológico y asistencia en
desastres.
Abinader destacó que la cooperación con Estados Unidos ha
permitido que el país incautara casi diez veces más drogas anualmente durante
los últimos cinco años. “Nuestro país enfrenta una amenaza real que no reconoce
fronteras ni banderas y que intenta utilizar nuestro territorio desde hace
décadas”, afirmó. “Esa amenaza es el narcotráfico, y ningún país puede ni debe
enfrentarlo sin aliados”.
Hegseth elogió los esfuerzos dominicanos y reiteró que la
misión estadounidense es “de extrema seriedad”, asegurando que cuentan con
inteligencia y capacidades para detectar los movimientos de organizaciones de
narcotráfico. Algunos analistas consideran que estas operaciones también buscan
presionar al presidente venezolano, Nicolás Maduro, dado el aumento sin
precedentes de presencia militar estadounidense en la región.
La visita de Hegseth ocurrió un día después del encuentro
entre Gen. Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, y la
primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, quien ha
respaldado abiertamente los ataques contra presuntos narcotraficantes. La
mandataria aclaró que en su país no hay tropas estadounidenses desplegadas y
que Trinidad no será base para operaciones contra Venezuela.
Antes de llegar a Trinidad y Tobago, Caine visitó Puerto
Rico para reunirse con tropas estadounidenses y abordar operaciones con la
Marina. Tanto Caine como Hegseth ya habían viajado a la isla en septiembre.
También se confirmó que EE.UU. hizo una solicitud al gobierno de Granada para
estudiar la instalación temporal de un radar en su aeropuerto internacional, aunque
sin decisión pública hasta el momento.

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