Redacción Q/I
Washington, D.C.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que Irán no impondrá peajes ni cargos a los barcos que transiten por el estratégico Estrecho de Ormuz y desmintió las informaciones que sugerían que su administración había entregado dinero al gobierno iraní como parte de las negociaciones para reducir las tensiones en Medio Oriente. A través de un mensaje público, Trump calificó de "noticias falsas" los reportes que afirmaban que Irán cobraría tarifas o costos de seguro a las embarcaciones que utilizan una de las rutas marítimas más importantes del comercio mundial. Según el mandatario, las autoridades iraníes comunicaron a los negociadores estadounidenses que no habrá peajes, costos de seguro ni otros cargos para los buques que crucen el Estrecho de Ormuz. El Estrecho de Ormuz, pieza clave del comercio mundial El Estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el océano Índico, y es considerado uno de los corredores energéticos más importantes del planeta. Por esta vía marítima circula una parte significativa del petróleo y del gas natural comercializados a nivel internacional, por lo que cualquier amenaza a la libre navegación genera preocupación inmediata en los mercados financieros y energéticos. Durante los meses recientes, la posibilidad de que Irán estableciera algún tipo de cobro por el paso de embarcaciones o restringiera la navegación había provocado incertidumbre entre gobiernos, compañías navieras y mercados internacionales. Trump rechaza versiones sobre alivio financiero El presidente estadounidense también respondió a las versiones que señalaban que Washington ya había comenzado a entregar recursos financieros a Irán.
Trump afirmó que "no se ha entregado dinero a Irán", insistiendo en que cualquier información en ese sentido es incorrecta. Al mismo tiempo, indicó que cualquier flexibilización de activos congelados estaría condicionada al cumplimiento de los acuerdos y a objetivos humanitarios, no a una entrega directa de fondos sin condiciones. Las declaraciones buscan responder a críticas surgidas tanto entre opositores demócratas como dentro de sectores del propio Partido Republicano, donde algunos legisladores han cuestionado el contenido de las negociaciones con Teherán. Mercados reaccionan con mayor tranquilidad Las afirmaciones de Trump coincidieron con una disminución de la tensión en los mercados energéticos. Informes recientes indican que el tránsito marítimo por el Estrecho de Ormuz ha comenzado a normalizarse y que los precios internacionales del petróleo han retrocedido hacia niveles similares a los registrados antes del conflicto, reduciendo parte de la presión sobre la inflación mundial y los costos del transporte internacional. No obstante, analistas internacionales advierten que la situación continúa siendo frágil y que el éxito de las negociaciones dependerá de que ambas partes cumplan los compromisos asumidos durante el proceso diplomático. Persisten dudas sobre el acuerdo Aunque la administración Trump insiste en que el entendimiento alcanzado representa un avance hacia la estabilidad regional, diversos analistas y líderes políticos mantienen reservas sobre algunos aspectos del proceso de negociación. Entre las principales preocupaciones figuran el eventual alivio de sanciones, el destino de activos iraníes congelados y las garantías de que Teherán cumplirá con los compromisos relacionados con la seguridad regional y su programa nuclear. Por el momento, la Casa Blanca sostiene que las conversaciones continúan y que la prioridad sigue siendo mantener abierta la navegación por el Estrecho de Ormuz, evitar una nueva escalada militar y preservar la estabilidad de los mercados internacionales.